Showing posts with label Opinión. Show all posts

Una verdad universal

Hablemos de Luz. Una sección de La Chica de Luces.


Hola a todos, me presento antes de nada. Soy Emilia Picazo, también conocida en redes sociales como La Chica de Luces. Ésta es mi primera entrada en el blog de ProStudio360 y llevaba varios días dándole vueltas a la cabeza para ver con que podía empezar. Al final, no ha ganado ninguna de las ideas que tenía en la cabeza porque he preferido hablar de una verdad universal de la que se habla poco en el mundo de la fotografía y lo voy a soltar así de sopetón, como un jarro de agua fría, ahí va: LA CÁMARA NO HACE AL FOTÓGRAFO. Ala, ya lo he dicho.
 
Cansada estoy de escuchar eso de “¡menudas fotografías hace tu cámara!” o “¡con esa cámara no puede salir ninguna foto mal!”. Pues no señores, ni las fotografías las hace mi cámara ni todo sale bien con la misma.

Y como ésta es una verdad inversamente proporcional, tampoco todo aquel que tiene una cámara réflex es fotógrafo.

Para empezar, la fotografía es saber ver las cosas de otra manera. Ser creativo y buscar tu propio punto de vista. La creatividad no te la da la 5D Mark III por muchas cosas chulas que traiga de fábrica, la creatividad está en ti. Y eso se potencia viendo muchas fotos y observando mucho.
 
Me he dado cuenta que entre fotógrafos (casi más entre aficionados que profesionales) existe una gran competitividad para ver quién tiene el equipo más caro y más cachivaches en sus mochilas y yo sinceramente pienso que es un gran error. Creo que en la fotografía se debe antes aprender a poner el ojo que a poner el dinero del bolsillo. Mis primeros retratos estaban iluminados con el flexo de mi escritorio y así aprendí mucho de luz continua para después, con el tiempo, comprarme unas luces en condiciones.
 
A lo que quiero llegar, es que el material no te va a dar conocimientos. Ensaya. Prueba. Equivócate. Vuelve a probar. No dejes de buscar enfoques diferentes. Tírate al suelo si hace falta para hacerle un retrato al perro. Súbete a una silla. Pon delante del objetivo un vaso para distorsionar. Juega a subexponer y sobreexponer. Haz largar exposiciones dejando la cámara apoyada en el suelo o en una papelera, sin usar trípode. Haz cualquier cosa que se te ocurra.

Y sobre todo, ve muchas fotografías. Vale internet, libros, exposiciones, cuadros, películas, incluso Instagram. Pero empápate de fotografía. De imágenes. Piensa cómo lo harías tú. Intenta hacerlo tú.

Y si eres fotógrafo te reto. Te reto a que en tu próximo viaje de placer no te lleves tu equipo fotográfico completo. Al principio sentirás que te falta algo, pero volverás a agudizar tu ojo y es un ejercicio que nos sienta bien. Este verano no he sacado mi cámara de la mochila y estoy muy contenta con las fotografías que he hecho. Y para que veáis que no miento, aquí os dejo algunas de las fotografías que he hecho este verano y ninguna con la cámara réflex.
 


 


Todo lo que es capaz de capturar una imagen es una cámara

Novadefotografía. Una sección de Rafa González-García.

 

 
Primer principio de mi decálogo fotográfico. A veces se me olvida. Frecuentemente, he de reconocerlo. Es difícil escapar de esta vorágine consumista en las que andamos imbuídos. Yo no culpo ni a la publicidad, ni al comercio, ni a los gobiernos neoliberales, ni al capitalismo, ni a amazon o fnac que me mandan correos electrónicos con productos que saben que me pueden interesar. Me parece estúpido hacerlo, qué quieren que les diga. ¿Por qué sacudirnos siempre la responsabilidad de nuestros actos? En última instancia nadie te apunta con una pistola obligándote a comprar otra cámara, otro objetivo, otra mochila, trípode y toda suerte de chalauras que componen hoy día la parafernalia de la fotografía. Oye, ya somos mayorcitos para saber lo que de verdad nos hace falta para hacer fotos y lo que sólo atiende al gusto de consumir, a esa espuria sensación de bienestar cuando uno suelta las pelas y recibe a cambio uno de esos cachivaches bien embalados, nuevos, brillantes, garantizados. A veces disfrutamos sólo comprobando que siguen impolutos a pesar del paso del tiempo. Y eso realmente sólo es por un único motivo: sencillamente, no lo usas.

Soy visual; observo, observo. A través de los ojos comprendo las cosas. Henri Cartier-Bresson

Para comenzar a hacer fotos hace falta una cosa que se llama cámara, nada más. Luego ya vendrán otras necesidades porque es verdad que para realizar encargos en lugares difíciles puede ser necesario mejorar el equipo. Por supuesto. Pero no nos engañemos, llevamos décadas disfrutando de esta práctica y nunca han existido tantos automatismos ni tantas facilidades para conseguir buenas imágenes. Para muestra un botón: díganme cuál es la diferencia a priori entre 10 y 16 megapíxeles. No busquen, no hay tal diferencia. A no ser que impriman a un tamaño mayor de un A3, ni facebook, flickr o instagram lo notarán.

Sospecho que en los tiempos que corren disfrutamos más adquiriendo material que utilizándolo, y eso sólo nos llevará a una conclusión: la fotografía no nos gusta; porque fotografiar es hacer fotos, así de siempre. Acudan al diccionario, ¿verdad que no dice: fotografía, 1. f. Arte de fijar y reproducir por medio de reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes recogidas en el fondo de una cámara oscura «que sea güena, a ser posible cara y una novedad en el mercado.»? (el entrecomillado es mío).

Esta actividad debe sostenerse por el simple gozo y disfrute en sí misma, como un juego. Lo aprendí en el taller de Ricky Dávila. No es el resultado, es la acción; preparar el viaje o la salida, elegir el lugar, el contexto, el proyecto, el problema, la pregunta que uno desea resolver. Es madrugar, pasar horas en los aeropuertos y también cargar con la cámara cuando se va al kiosco a por tabaco. Es vivir detrás del objetivo en los cumpleaños, en las bodas, en el café de la tarde. Todo eso es fotografía y no nos pide grandes equipos para comenzar a disfrutar de ella. Ni vas a conseguir mejores fotos porque la tengas más grande, no nos engañemos. Ya tendrás tiempo de perfeccionar la técnica, de ampliar las lentes, de cambiar de modelo, de saber que a veces menos es más, y que cargar con una D800 o una Mark III durante horas le cansa a un camello.

Más que una profesión, la fotografía ha sido siempre una pasión para mi, una pasión más cercana a la obsesión. Marc Riboud

Ahora todo el mundo quiere una réflex, sin saber siquiera por qué se llama así. Sin darse cuenta de que con las compactas que se fabrican se pueden obtener imágenes de la misma calidad en la mayoría de las situaciones. Por elegir un ejemplo, de los dos fotoperiodistas galardonados con el Pulitzer que tenemos en España, Javier Bauluz hizo su último trabajo, Resistencia minera (2013), con un iPhone. Y otro fotógrafo de renombre como José Ramón Bas utiliza desechables y cámaras que suele comprar en los lugares a los que viaja y luego revende o abandona allí mismo. Por supuesto, sin que redunde negativamente en sus obras, pues han sido galardonadas con varios premios y ha expuesto en multitud de galerías y exposiciones, así como editado varios libros.

Con esto no quiero decir que no tengamos que detenernos a pensar en el instrumento que vamos a utilizar para afotar, o que si nos dedicamos a ello profesionalmente basta con ir con el móvil para cubrir una boda o un bautizo. No hablo de este tipo de fotografía que comprendo que tienen sus necesidades particulares. Yo sólo pretendo advertir del error en el que incurriríamos si nos saltamos el paso más importante de todos: disfrutar haciendo fotos. Y aquí, pedir consejo y asesorarse con buenos profesionales, profesores o tutores que nos guíen en este sentido es una gran idea cuando de lo que se trata, de lo que vengo a hablarles hoy aquí, ni siquiera es de cómo pueden ahorrar o gastar lo menos posible con la fotografía, sino, más importante aún: cómo podemos disfrutar de hacer fotos. Repito: hacer fotos. Esto es otra cosa.

Si no me he sabido explicar demasiado bien, les recomiendo un librito que es una auténtica joya. En él viene recogida, no solo la vida y obra de su autor, sino algunas de sus entrevistas y varios textitos sueltos acerca de su relación con este arte. Me refiero a El disparo fotográfico del maestro Henri Cartier-Bresson, editado por BLUME (2012). Para el fotógrafo gabacho: Fotografiar es poner en el mismo punto de mira la cabeza, el ojo y el corazón. Es una forma de vida. Podrán entender estas palabras, pero para llegar a comprenderlas no basta con comprarse una cámara de hacer fotos, es imprescindible eso: hacerlas.


Nota: Elliot Erwitt, Magnum Photo (fotografía de cabecera).

Canal YouTube

Lo más leído

Powered by Blogger.

- Copyright © BlogStudio360 -Metrominimalist- Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan -