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Periodismo y propaganda
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Es muy complicado trabajar como fotógrafo en un conflicto. A los fotógrafos se nos asocia directamente con periodistas. La cámara es una bandera que enarbolamos muy difícil de ocultar y en la mayoría de ocasiones despierta odios o pasiones.
Hace años que quedaron atrás los conflictos donde sólo hay dos bandos: ambos se hacen ver como los buenos que luchan contra el mal de la humanidad, encarnado en su enemigo.
Los fotógrafos somos útiles o perseguidos, las guerras se libran en muchos campos y el mediático es uno de ellos. Los presupuestos de defensa ya incluyen las inversiones en medios de comunicación, periodistas y hasta ciudadanos de a pie de pista comentando en redes sociales. Las fotos, videos y opiniones de todos estos son piedras angulares de esa guerra mediática.
Si dudas del poder de la manipulación mediática de una fotografía, te recomiendo que visites una zona de combate: únete a un ejército y a otro y ellos se encargarán de que fotografíes lo que quieren que veas y como quieran que tu aduciencia lo vea. Lo problemático empieza cuando quieres salirte del tablero de juego que ellos marcan, entonces se volverá difícil y peligroso.
A ningún ejército, ni nadie que empuñe un arma, le es sencillo mostrarse natural con una cámara cerca. Las guerras se hacen para matar gente e inferir sufrimiento al ser humano. Los derechos humanos siempre brillan por su ausencia. Cuando uno entiende esto es lógico que los periodistas se conviertan en un objetivo más de la guerra. Somos buscados para ser secuestrados y torturados, o al menos como medida disuasoria. Y es que incido en que no hay nada más peligroso que un testigo, una foto que es fácilmente interpretable y que quedara impresa en la memoria para siempre, que se puede enviar a millones de destinatarios en cuestión de segundos.
Hace años que quedaron atrás los conflictos donde sólo hay dos bandos: ambos se hacen ver como los buenos que luchan contra el mal de la humanidad, encarnado en su enemigo.
Los fotógrafos somos útiles o perseguidos, las guerras se libran en muchos campos y el mediático es uno de ellos. Los presupuestos de defensa ya incluyen las inversiones en medios de comunicación, periodistas y hasta ciudadanos de a pie de pista comentando en redes sociales. Las fotos, videos y opiniones de todos estos son piedras angulares de esa guerra mediática.
Si dudas del poder de la manipulación mediática de una fotografía, te recomiendo que visites una zona de combate: únete a un ejército y a otro y ellos se encargarán de que fotografíes lo que quieren que veas y como quieran que tu aduciencia lo vea. Lo problemático empieza cuando quieres salirte del tablero de juego que ellos marcan, entonces se volverá difícil y peligroso.
A ningún ejército, ni nadie que empuñe un arma, le es sencillo mostrarse natural con una cámara cerca. Las guerras se hacen para matar gente e inferir sufrimiento al ser humano. Los derechos humanos siempre brillan por su ausencia. Cuando uno entiende esto es lógico que los periodistas se conviertan en un objetivo más de la guerra. Somos buscados para ser secuestrados y torturados, o al menos como medida disuasoria. Y es que incido en que no hay nada más peligroso que un testigo, una foto que es fácilmente interpretable y que quedara impresa en la memoria para siempre, que se puede enviar a millones de destinatarios en cuestión de segundos.
Un flujo de trabajo interminable
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
En la mayoría de mis expediciones cuento con traer el trabajo a casa y editarlo. Y nunca será tarde porque yo marco el calendario. Si se trata de acontecimientos históricos no es lo mismo. Tu principal trabajo es buscar lo que ocurre. Cuando lo tienes, toca editar tu texto, fotos o vídeo, porque este mundo es para ayer. Y, aparte, procura que tu energía no llegue al límite porque tienes que estar alerta.
A ello sumamos que mi presupuesto es limitado y viajo solo. Siempre he dicho que cuando gane suficiente podré contratar un equipo que venga conmigo, otra cosa es convencerles de que cambien la casa por una zona de conflicto. Ya sabemos que si tienes una organización detrás tuya tienes más accesible los temas de alojamiento, transporte, comida...
Otras consideraciones que suelen pasarse por alto es el tema técnico. ¿Sabes qué portátil? ¿Cómo de rápida es tu adsl? Cuando he trabajado con satélite sólo era por SMS, así que en este caso no puedo asesoraros sobre este método de envío de imágenes.
O el cambio horario. Si vienes enviado por un periódico con sede en San Diego (California), no es lo mismo que los que tienen base en Europa.
Pero centrándonos en lo nuestro. A tu equipo y peso normal de viaje, tienes que añadirle los cargadores que llevas para tener movilidad. Nada vale más en una zona complicada que ir ligero de peso y tener movilidad, lo que no es muy compatible con editar raws, llevar portátil, buscar conexion wifi... ¡Es la pescadilla que se muerde la cola!
Así que uno cambia un poco la estrategia. Si no tienes satelite puedes buscar un campamento base que te de eso, depende de si vendes el material regular. Pero ya todo esto está condicionando tus tiempos. Como véis, tiene más de logística y de buen gestor que de loco aventurero.
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| Passolas en Maidan (Kyev) |
¿Cuánto vale una foto en una zona de conflicto?
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Muchos no lo sabéis, pero ya quedan pocos periodistras fotógrafos y profesionales en zonas de conflicto que tengan contrato. Aunque aparecen con la alcachofa de la empresa que les paga sus facturas, la mayoría son freelance, ese bonito término anglosajón para llamarnos autónomos. A mi me gusta asociarlo más a emprendedor. A los medios de comunicación (MMCC) no les gusta asegurar a los profesionales en zonas de conflicto porque supondría responsabilizarse de ellos. Sería muy caro si les pasara algo. Así que las noticias no valen tanto como un seguro, supongo
Los corresponsales son necesarios, pero son fácilmente sustituibles. Internet es un mundo global que entraña una competencia global. Si queremos disfrutar de los beneficios del mundo virtual, nos toca pagar algún precio. Cuando yo llegué ya estaba así. No sé si el ego del artista-fotógrafo lo comprenderá, pero todas las industrias se crean y se destruyen para volver a nacer con los cambios.
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| Rostros de Maidan, por Felipe Passolas |
Los corresponsales son necesarios, pero son fácilmente sustituibles. Internet es un mundo global que entraña una competencia global. Si queremos disfrutar de los beneficios del mundo virtual, nos toca pagar algún precio. Cuando yo llegué ya estaba así. No sé si el ego del artista-fotógrafo lo comprenderá, pero todas las industrias se crean y se destruyen para volver a nacer con los cambios.
No me quejo, pataleo lo justo, pero me gusta contextualizarlo para que entendáis lo que hacemos aquí. Tampoco espero reconocimiento del trabajo que haga en Ucrania; vivo en la cultura mediterránea y si algo nos apasiona es valorar los méritos basados en la edad. Así que en este caso para la industria me faltan otros 16 conflictos a las espaldas para ello...
Pero como os digo mi ego lo guardo para otros temas, porque esto es pasión y no negocio y lo hago porque me vuelve loco. Me apasiona estar en el centro de la acción, contar la historia que se desarrolla delante mía y pensar que algún día se lo podré contar a mis nietos. “Yo sentí como el pueblo ucraniano se unió en armas y espíritu para mantener su país unido, que Maidan no es solo una plaza o una revolución, es un espiritu nacido de un pueblo cansado de que le roben y que ahora está invadido y pisoteado...”.
El premio es esa sensación de ver como un pueblo te acoge, y sentirte útil porque vienes a compartir con ellos lo que supone la lucha por la vida. Eso no hay periodico que lo pague, ni años que pasen para ser olvidado. Eso te hace crecer como persona... Y convertirte en alguien mejor.
Insisto, es en todo este contexto en el que tengo que poner precio a mis fotos. Mi trabajo voy a valorarlo de forma muy sencilla: soy como un fontanero, voy a cobrar por horas y por materiales... ¡El componente artístico a dia de hoy lo regalo! “Passolas, qué bueno eres”, me dirán.
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| Passolas con miembros de la plataforma ConUcrania, en Kyev |
Insisto, es en todo este contexto en el que tengo que poner precio a mis fotos. Mi trabajo voy a valorarlo de forma muy sencilla: soy como un fontanero, voy a cobrar por horas y por materiales... ¡El componente artístico a dia de hoy lo regalo! “Passolas, qué bueno eres”, me dirán.
La contabilidad para mi es muy fácil. Sumo mis gastos de viaje, calculo la amortización del tiempo que voy a estar fuera y el riesgo de perder el seguro. Calculo el coste de oportunidad de mi región, en mi caso si dejo de hacer PhotoWalks o atender las peticiones de mis clientes. Cuidado porque en Andalucia si tienes el negocio cerrado dos días, se asocia a fracaso y dejas de vender. Cada uno y sus circunstancias.
A lo material hay que añadirle otros factores. Por ejemplo, las ventas de video y fotos a medios particulares. O a nivel cualitativo, si este trabajo me reporta salud mental, prestigio, pasión o, simplemente, ser más feliz.
Como veis me va la vida cuando estoy fuera de casa. Nadie te apoya cuando dices que vienes a un sitio de conflicto. Yo no vengo con pretensiones de cambiar el mundo, eso es un error; vengo para hacer algo que me gusta sin perjudicar ni causar daño a terceros. Y si por el camino hago algo bien, se cierra el círuclo de la felicidad.
Como trabajador autónomo no tomo mis acciones a la ligera y se basan en años de experiencias. Siento que muchas no sean publicas ni demostrables con fotos, para tranquilidad de muchos, pero empecé a salir de campos de minas, literalmente, en Camboya cuando tenía 23 años y en esos dias no podíamos twittear nuestros logros ni derrotas. Da igual el trabajo que hagas y cómo lo hagas, no hay mayor receta que cabeza, responsabilidad, respeto y valorar la vida humana sobre todas las cosas.
28.4.14
Enseñando a los clientes
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Todos sabemos el drama que supone ser autónomo en este país, extrapolable a nuestros vecinos mediterráneos. La cosa no va a cambiar. Los que nacimos en los 70 ya lo tenemos difícil para poder cotizar una pensión parecida a la de nuestros padres (¡y os lo dice uno que como técnico de inversiones ha visto mucho!). Así que no solo los fotógrafos lo tenemos duro, sino toda nuestra generación y las venideras. Como a estas alturas nadie nos va a sacar las castañas del fuego quería daros algunos motivos positivos para ser autónomo.
Aunque en la cultura en la que me crie el trapicheo está tolerado, y en muchos casos hasta bien visto, también se asocia a éxito y prosperidad estar a bien con el Estado. Da buena imagen que te pidan un presupuesto y poder entregar una factura. Es caro ser autónomo pero para los que empezáis hay una nueva cuota de sólo 53 euros mensuales que, aunque solo dura algunos meses, es un comienzo.
Aunque en la cultura en la que me crie el trapicheo está tolerado, y en muchos casos hasta bien visto, también se asocia a éxito y prosperidad estar a bien con el Estado. Da buena imagen que te pidan un presupuesto y poder entregar una factura. Es caro ser autónomo pero para los que empezáis hay una nueva cuota de sólo 53 euros mensuales que, aunque solo dura algunos meses, es un comienzo.
Para aquellos que queréis cambiar de sector o comenzar por cuenta propia es una opción muy viable. Hay una diferencia considerable con los más de 300€ que se vienen pagando. Os dejo un enlace donde podéis encontrar información.
El otro motivo estrechamente relacionado es que con una estructura legal como fotógrafos siempre podréis aspirar a subir de nivel buscando clientes más grandes, pymes y otras empresas. Ampliar vuestro mercado, presentar presupuestos y plantear servicios.
Sigo pensando que cuantos más fotógrafos seamos dando guerra y enseñando al cliente que hay que pagar facturas, que nuestro trabajo cuenta, esas cuotas de autónomos que hoy pagamos con esfuerzo tendrán resultado. Muchos profesionales lo mencionan, pagar una cuota les obliga a ponerse más las pilas para buscar clientes y además aspiran a clientes más grandes.
Storyboard, esquemas y notas
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Son muchos los detalles que tenemos que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo una sesión para un cliente, ya sea de producto o con modelos. Lo mismo sucede cuando trabajamos con un equipo de profesionales: maquillaje, peluquería, vestuario... Con el tiempo y a base de cometer errores irás aprendiendo todo acerca de tu sector.
A mi me ayuda escribir mis notas antes de la sesión, aprender a planearlo todo antes por escrito. Un checklist de material, por ejemplo. Empiezo por poner claras las ideas. Dibujo mi esquemas de luces. Intento tener todo disponible en un golpe de vista y poder repasarlo durante la sesión si es necesario para no desviarme de mi objetivo. Utiliza tu iPad, una App, o el papel y lápiz de toda la vida, pero esquematizar tu trabajo te servirá para no olvidar detalles y tener una rutina de trabajo en la sesión.
Monetizar el fotoperiodismo (Parte 2)
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
La semana pasada hablamos de una nueva forma de monetizar el fotoperiodismo. Una elección que conlleva una serie de implicaciones a la opinión pública: ¿qué supondría moralmente el uso de patrocinio mientras realiza su trabajo?
Naturalmente, hablamos de dar luz a un evento con carga humana importante, un lugar donde los derechos humanos no existen; de contar una guerra, que es en sí la mayor tragedia humana que existe…
Por el lado del medio de comunicación, queda claro que la cuestión es puramente monetaria. ¿Quién queda expuesto? Sospecho que el periodista freelance. Antes o después será cuestionado por falta de sensibilidad. Se pueden buscar variantes comerciales como marcas tipo green o humanitaria.
¿Es erróneo buscar formas de financiar el fotoperiodismo que no sean las tradicionales?
¿Preferimos que la noticia no llegue a que llegue representada por intereses comerciales?
Ya se empiezan a ver otras formas de estar presente en zona de guerra. Muchos periodistas se financian publicando libros a nivel particular, alejados de los medios para los que publican o venden. La moneda ya está echada.
Naturalmente, hablamos de dar luz a un evento con carga humana importante, un lugar donde los derechos humanos no existen; de contar una guerra, que es en sí la mayor tragedia humana que existe…
Por el lado del medio de comunicación, queda claro que la cuestión es puramente monetaria. ¿Quién queda expuesto? Sospecho que el periodista freelance. Antes o después será cuestionado por falta de sensibilidad. Se pueden buscar variantes comerciales como marcas tipo green o humanitaria.
¿Es erróneo buscar formas de financiar el fotoperiodismo que no sean las tradicionales?
¿Preferimos que la noticia no llegue a que llegue representada por intereses comerciales?
Ya se empiezan a ver otras formas de estar presente en zona de guerra. Muchos periodistas se financian publicando libros a nivel particular, alejados de los medios para los que publican o venden. La moneda ya está echada.
Monetizar el fotoperiodismo (Parte 1)
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
La comunicación cambió cuando internet llegó a nuestra sociedad. De hecho se podría decir que hasta hizo que el mundo cambiara y se llevara a la industria de la fotografía a nuevas fronteras. Entre estas, la incordiosa molestia de cómo encontrar la forma de monetizarla.
Hace unos meses acudí al PhotoFestival de Mijas como ponente y uno de mis compañeros repitió en varias ocasiones que "el fotoperiodismo estaba muerto o le quedaba poca vida". Yo no comparto del todo su opinión. Para mi, estamos en el punto en el que hay que encontrar otras formulas de financiar el fotoperiodismo.
Vamos a ponernos en situación:
- Enviar reporteros de guerra a los conflictos supone asumir riesgos y costes.
- Es más económico comprar en una agencia de noticias.
- La inmediatez prima sobre la calidad.
- Existe sobreoferta.
- Las empresas no se alimentan económicamente de la noticia.
Este camino nos lleva a que surjan periodistas patrocinados como si fueran el último deportista de moda. Me pregunto, ¿y si consigo que varias empresas privadas me paguen por hacer un trabajo en una zona de Guerra? ¿Es esta la nueva formula para financiar el fotoperiodismo?
Este simulacro desemboca en imágenes lowcost para los medios de comunicación, por parte de un fotoperiodista que mantiene una cartera de clientes a modo de marca.
Algunos tildarán de falta de ética o de romanticismo en una doctrina como el fotoperiodismo que es tan, en su esencia, eso: ética y romántica. Pero les tengo que decir que es extremadamente común en países como Estados unidos o el Reino Unido, para financiar expediciones, proyectos públicos o privados. No así en un ámbito que compete conflictos bélicos y tragedias humanas.
Continuaremos con esta reflexión, pero por el momento ya se ha plantado la semilla de lo que algunos llamarían el nuevo fotoperiodismo...
Continuaremos con esta reflexión, pero por el momento ya se ha plantado la semilla de lo que algunos llamarían el nuevo fotoperiodismo...
Valor añadido & Target Price para fotógrafos
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Yo tengo claro que mis trabajos fotográficos de bodas tienen que ser elegantes, emotivos y limpios; y que mis trabajos de documentales: emocionantes, que contengan un componente humano y de riesgo que las haga resaltar. Ese es mi objetivo al hacer fotos en estos dos campos. Para publicidad, en bodegones, tengo un objetivo de lo que pretendo que sea mi fotografía y así se lo demuestro al cliente para que el lo vea.
Como otro ejemplo de valor añadido intento superar los tiempos de entrega de todos los fotógrafos que veo en el mercado. Si alguien entrega una boda al mes de realizarse, yo cuadro mis tiempos para tardar sólo 15 días. ONo será valor añadido si ya es el estándar de tu industria, es decir si todos los fotógrafos de tu zona de competencia, entregan el trabajo a 15 días: valor añadido será cuando superes ese estándar.
Otra herramienta imprescindible para que consigas superarte o simplemente saber que objetivos tienes que cumplir cada días es una tabla con ingresos objetivos a conseguir: seguirá y repasarla periódicamente. Los autónomos, pequeñas empresas, aquellos que somos nuestros propios jefes, no tenemos un director de riesgos que nos diga cuándo, cuánto y cómo tenemos que trabajar. Por eso es imprescindible que tengamos disciplina.
Calcula cuánto necesitas para vivir, cuánto inviertes y amortizas en equipo para saber que ingresos mensuales mínimos necesitas. No debes irte a la cama pensando, a ver si mañana gano dinero; debes irte a la cama pensando "mañana tengo que ganar 36,36 euros para conseguir un sueldo de 800 euros en 22 días de trabajo". Esto es sólo un ejemplo de cómo tu eres tu propio jefe y el responsable de tus finanzas.
Recuerda que nadie mejor que tu para estar detrás de la cámara y delante del ordenador, para saber cuales son tus costes y cuánto necesitas para vivir gracias a tu pasión por la fotografía.
Fotógrafo activo; cliente, también
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
No han sido pocas las ocasiones que algún invitado de una boda me ha mirado por encima del hombro: estaba en una boda de postín, él era un invitado VIP y yo el chico de las fotos. Infravalorar a una persona en función del conocimiento que tenemos sobre su categoría profesional es un mal endémico. No sólo de España, igual ocurre en los países del norte.
Suelo combatir estos obstáculos esforzándome en que mis clientes entiendan que ellos contratan mi tiempo, no solo una foto o el acto de presionar el botón. Y luego hay que tener en cuenta que los servicios fotográficos son un mundo muy amplio.
Por ejemplo, si vas a un evento con invitados extranjeros, el hecho de que hables idiomas es una cualidad extra. Obviamente tu cliente debe valorarlo porque podrás trabajar e interactuar con fluidez, y eso repercutirá en la calidad del trabajo. Es un ejemplo sencillo.
Lo mismo ocurre si tienes nociones de publicidad y te encargan fotos para producto o fotos para una anuncio o promoción. Son detalles que cuentan y que debes ponerlos sobre la palestra. Muchas veces realizamos estas tareas y no se valoran. A mi me gusta dedicarle algo de tiempo para mencionarlo. Les digo cuando me contratan que quiero ser un activo para ellos, que no solo contratan un fotógrafo.
Muchas veces compramos el producto o servicio que no es el adecuado. Nosotros debemos vender de un modo honesto, pero el cliente también debe esforzarse y realizar su propia due dillegence (investigación de empresa).
Seguro que habéis escuchado a alumnos que se quejan de un taller de fotografía que les decepcionó. ¿Culpa del profesor? Probablemente, pero también es culpa del cliente porque no valoramos en que invertimos nuestro dinero en formación. Esa formación que luego te sirve para generar argumentos de cara al cliente. Ojo a la relación.
Es difícil vender pero tiene más trabajo del que aparenta ser un buen cliente. Cuanto más investiguemos mejor contrataremos y mejor seremos contratados.
Suelo combatir estos obstáculos esforzándome en que mis clientes entiendan que ellos contratan mi tiempo, no solo una foto o el acto de presionar el botón. Y luego hay que tener en cuenta que los servicios fotográficos son un mundo muy amplio.
Por ejemplo, si vas a un evento con invitados extranjeros, el hecho de que hables idiomas es una cualidad extra. Obviamente tu cliente debe valorarlo porque podrás trabajar e interactuar con fluidez, y eso repercutirá en la calidad del trabajo. Es un ejemplo sencillo.
Lo mismo ocurre si tienes nociones de publicidad y te encargan fotos para producto o fotos para una anuncio o promoción. Son detalles que cuentan y que debes ponerlos sobre la palestra. Muchas veces realizamos estas tareas y no se valoran. A mi me gusta dedicarle algo de tiempo para mencionarlo. Les digo cuando me contratan que quiero ser un activo para ellos, que no solo contratan un fotógrafo.
"Vender es algo muy difícil, pero ser cliente tampoco es fácil"
Muchas veces compramos el producto o servicio que no es el adecuado. Nosotros debemos vender de un modo honesto, pero el cliente también debe esforzarse y realizar su propia due dillegence (investigación de empresa).
Seguro que habéis escuchado a alumnos que se quejan de un taller de fotografía que les decepcionó. ¿Culpa del profesor? Probablemente, pero también es culpa del cliente porque no valoramos en que invertimos nuestro dinero en formación. Esa formación que luego te sirve para generar argumentos de cara al cliente. Ojo a la relación.
Es difícil vender pero tiene más trabajo del que aparenta ser un buen cliente. Cuanto más investiguemos mejor contrataremos y mejor seremos contratados.
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| PhotoWalk en Granada, imagen de Vicente Oya J. |
¿Por qué te atrae la fotografía?
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
La fotografía es más fuerte que nunca y su relevancia en nuestra sociedad es brutal. Personalmente pienso que uno de los motivos por los que engancha tanto es lo rápido que una imagen nos hace parar y disfrutar unos instantes de lo inmóvil. Consumimos horas de video. ¿Cuantos anuncios al día vemos? ¿Cuántas horas de videos musicales, Youtube o películas invertimos al día?
La fotografía puede frenarnos en esa vorágine de información tan rápida y creo que en el fondo lo agradecemos, en el fondo nos gusta y nos atrae. Cuando recordamos momentos o acontecimientos, ¿no lo hacemos en flashes de imágenes, no lo vemos en fotos que se graban en nuestra mente? Luces de un instante. ¿No son las fotografías un sinónimo de memorias? Ahí tenéis otro argumento que le da una importancia radical a esta disciplina.
¿Por qué hay más fotógrafos que nunca, si lo que genera más dinero a la hora de crear contenido en internet son los videos? ¿No deberíamos ser cámaras o técnicos de sonido? El sonido, ese gran desconocido. Proliferan los canales de televisión y cadenas privadas o independientes. Todo el mundo tiene su canal en Youtube. Pero a pesar de esa aparente supremacía sobre la imagen la fotografía está más de moda que nunca.
En Youtube los creadores de contenido consiguen ingresos por el material que suben a la red, llegará el día en que las redes sociales dedicadas a fotógrafos deriven parte de sus ingresos a los fotógrafos que crean contenido y generan tráfico que generan a las empresas millones en publicidad.
No estoy seguro cual es el futuro de la fotografía pero preguntármelo me hace descubrir cosas nuevas cada día. ¿Haces tu lo mismo?
Yo también fui un fotógrafo 'eBay'
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
La fotografía como herramienta de venta es algo que todos conocemos, pero normalmente solo le damos importancia en grandes campañas de grandes marcas y fotógrafos igual de enormes. Realmente no debe importarnos que tu comercio sea grande o pequeño, si tus fotos son de calidad, crecerás de forma exponencial comparándote contigo mismo.
Yo descubrí la utilidad de la fotografía de producto de un modo muy práctico. En una mudanza desenterré muchos juguetes de cuando era pequeño (o no tanto) con el objetivo de venderlos por eBay. Hace diez años no era tan popular hacer esto, pero hoy es un boom en todo el mundo (cotiza en el Nasdaq GS a unos 52$).
Durante mucho tiempo subasté mis pequeñas colecciones de la Guerra de las Galaxias, cómics, He-Man, Tentes, Airgamboys, etc. Sin éxito... No vendía casi nada. Hasta que le dediqué tiempo y seguí unos sencillos pasos:
- No poner nunca fotos borrosa o movidas.
- Utilizar un fondo liso y sencillo.
- Tomar fotografías desde varios ángulos.
- Tener una buena iluminación.
No siempre necesitas una producción publicitaria importante con muchas horas de postproducción para vender. A los que llevamos tiempo en la fotografía esto nos puede parecer sencillo, para mi fue una lección aprendida y un mejor ejemplo de negocio.
"Foto bien hecha, muñeco de la guerra de las galaxias vendido. Foto mal hecha, perdía el dinero de subastar el producto".
Por eso cuando se vende un producto (por internet o cualquier medio) se debe valorar con más exactitud qué obtengo con mis fotografías. En ventas online, tiene casi hasta más importancia que la descripción escrita del producto.
Si funciona en mi pequeño negocio casero de Ebay, lo hará en tu zapatería, pastelería o joyería.
Si funciona en mi pequeño negocio casero de Ebay, lo hará en tu zapatería, pastelería o joyería.
¿Quién es tu cliente?
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Muchas veces los alumnos me piden acompañarme a sesiones de fotos o venirse a trabajar conmigo. Normalmente no me creen cuando les digo que la mayor parte del tiempo a día de hoy la invierto en buscar clientes y llamar puertas. Cuando se dan cuenta que es verdad se desilusionan un poco. Es un circulo vicioso y necesario. Para vivir de la fotografía debes tener clientes no solo que valoren tu trabajo sino que lo paguen. Una vez que puedas pagar tus facturas podrás hacer fotos. ¿Qué fotos? Las que quieras. Una vez que seas capaz de encontrar que fotos necesita tu cliente podrás dedicarle tiempo a crear las fotografías que quieras.
“Siempre lo ha sido y creo que siempre lo será el mejor marketing es aquel que se consigue del boca a boca”
¿Cuál es mi truco? Como siempre no tiene secretos. Intento buscar clientes que les guste el tipo de fotografía que a mi me apasiona. Muchas veces no es posible. Intento diversificar y crear portfolios para clientes que demandan una fotografía distinta al mundo de los viajes o los documentales. Mis clientes son empresas o particulares. Las estudio a ellas y a su mercado. ¿Qué les interesa? ¿Cómo les interesa? Cuanta más información tengáis más posibilidades tendréis de presentar un portfolio o proyecto fotográfico adecuado.
¡No os asustéis! Muchas veces no necesitáis un gran estudio de mercado, simplemente un poco de tiempo. ¿En tu barrio los restaurantes presentan sus cartas con fotos de calidad? ¿Es interesante presentar un portfolio en una franquicia o ese tipo de trabajos se contratan desde una agencia? ¿Me interesa más un cliente particular por que no paga a tres meses?
“Tu portfolio es muy importante, pero tu clientes lo es más”
¿Cómo pinta tu fotografía en 2014?
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
En este país la inmensa mayoría de los fotógrafos somos freelance, dentro de una u otra forma jurídica, en algunos casos más legales que en otros. Hay que entender la serie de impedimentos o dificultades económicas que retrasan esa llegada a la profesionalidad.
Nuestro negocio es complicado pero también tiene ventajas. Cada uno definirá el éxito en la fotografía según su modo de vida y eso es genial porque sois vosotros mismos los que podéis plantear las preguntas a responder en este inminente año 2014.
“Pon tus metas por escrito y traza un plan para conseguirlas”.
Muchas veces nos sentamos a esperar que nuestra fotografía trabaje por nosotros y eso ya no funciona. Os animo a que pongáis por escrito que habéis hecho este año y qué queréis hacer en los próximos 12 meses. No solo qué hacer si no cómo podríais conseguirlo. Visualizar los objetivos es muy importante. Guarda estas metas y revísalas cuando termine el año. Será parte de tu plan para el próximo ejercicio económico.
Es agotador luchar todo el día por sacar adelante un negocio de fotografía. Mi truco: metas pequeñas. Si tenéis un objetivo anual que sea cobrar más al año, materializarlo en objetivos más pequeños, haz tus números, consigue dos clientes más al mes y al mes siguiente vuelves a empezar. Cuando pase el año tu objetivo se habrá cumplido y no parecerá tan agotador mirar tan a largo plazo.
Poned objetivos realistas. Es mejor conseguir algo real palpable y asequible que aspirar a objetivos fuera de nuestras posibilidades esperando que llegue un padrino, un golpe de suerte o que alguien mejore nuestra empresa solo porque creemos que nos lo merecemos. Eso es muy difícil que pase. Trabaja por tus objetivos alcanzables y cada meta conseguida el año siguiente intentas superarla.
Expedición Mongolia
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
De la banca a intentar recorrer Mongolia a caballo, un viaje de 2.500 km en solitario y sin ayudas mecánicas, desde Kazajistan a China. Tardé muchos meses en montar la expedición y con la ayuda de incontables apoyos conseguí iniciar aquella aventura. Y, a la vez, la fotografía profesional se cruzó en mi camino. De esta misma experiencia procede el logo de mi empresa, ADVENTURE IMAGE: la silueta de tres caballos que originalmente me acompañaron en este viaje de otro tiempo.
Mi inicio con la fotografía nace de querer aportar pruebas físicas de que aquel viaje era un proyecto real. Mi plan era montar un documental de la experiencia vivida en video y fotografía. Los patrocinadores en los que me apoyaba precisaban una fotografía con una calidad profesional que justificara la publicidad y la ayuda prestada.
El problema era no poder contratar a un fotógrafo, por falta de presupuesto y porque hacerlo desvirtuaría los principios de la expedición. Siempre he llevado mi cámara en todos mis viajes desde que tengo uso de razón, pero en esta ocasión iba a ser diferente, ya que debía contar lo vivido de la mejor manera posible y de un modo distinto a través de ella. Empecé a estudiar fotografía a marchas forzadas. A mis alumnos siempre les enseño composición fotográfica como una manera muy rentable de mejorar su fotografía. Yo comencé así. Solo pensando en composición.
Con el tiempo la fotografía fue desplazando mi tiempo delante de los gráficos de índices bursátiles y llegaron otros viajes. Luego, pasaron muchas horas de estudio de fotografía y muchas fotos hasta que comencé a montar viajes sólo pensando en la fotografía. Se ha convertido en la razón de mis viajes, pasión y forma de contar lo vivido.
Espero materializar todas estas experiencias en un libro que pronto verá la luz. Cuando llegue el momento, deseo que os guste y podáis ser participes de viajes de otros tiempos y culturas que a veces están cerca de desaparecer. Y que están accesibles para todos, al menos por un tiempo limitado.
Mis herramientas de fotografía
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Sé que la respuesta es obvia, la cámara. Sin embargo, en mi estudio la calculadora rivaliza mucho con ésta. Sospecho que tiene hasta más importancia, ya que si no consigo hacerla funcionar correctamente mis otras herramientas se resienten mucho. Si los números no cuadran no puedo renovar equipo o pagar mi interminable lista de facturas.
En mi estación de trabajo son cuatro los software que se abren diariamente: Lightroom, Photoshop, Microsoft Excel y mi servidor de correo. Me ayuda mucho ser consciente de mi balance de gastos/ingresos; día a día, trabajo a trabajo. No sólo para saber gestionar mi negocio sino porque me hace ser consciente del valor de mi tiempo y trabajo.
Al entregar un presupuesto a veces podemos dudar si somos caros o baratos, o simplemente tener que entrar en el juego del regateo. Mi truco para no dudar de mis precios es repasar mentalmente esta columna de gastos de mi hoja de cálculo.
Tu hoja de cálculo te ayudará a tarificar tu trabajo y controlar los costes. Prestar atención a estas parcelas de tu profesión hace que seas consciente de las distintas facetas que conlleva ser un fotógrafo profesional. Tu buen trabajo fotográfico te hará mantener la ilusión por tu profesión y tu trabajo como gestor te permitirá mantenerte a flote.
Dinero a cambio de fotografías (basado en hechos reales)
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Se llega rápido a la respuesta de que esto no es así. Y hoy quiero compartir algunas de mis experiencias y los dilemas que me surgieron a lo largo de este camino.
Pasar del mundo de los intercambios de fotografía a cobrar por una sesión de fotos es fácil, en la teoría, pero en la practica lleva algo de tiempo. Simplemente todo empiezo por pedir dinero por tu trabajo: "Hablar de dinero no es malo, es necesario”. Debes entender que quien nunca ha pagado por un servicio fotográfico no será tu cliente el día de mañana. ¿Por qué voy a pagar ahora lo que no pagaba hace un mes?
Una situación que te puede llevar a perder todos tus clientes, que en realidad son todos esos amigos, conocidos y familia a los que les regalabas fotos porque estabas empezando. Con suerte te quedará alguno, tal vez los más cercanos. El resto no volverá a pasar por tu estudio, casa o donde quiera que hicistes aquellas fotos.
Tu debes también perder el miedo a hablar de dinero: comenta el hecho de que vale y cuánto. En muchas ocasiones ya no habrá más de lo que hablar, pero piensa que no pierdes un cliente, simplemente te ahorras trabajo que no vas a cobrar.
A los que preguntáis por las recomendaciones de clientes, os diría que no la sobrevaloréis. Si trabajas gratis para uno de ellos sólo te traerán otros que saben que no cobras, por lo tanto no llegan a ti con las expectativas de no pagar.
Buscando de nuevo un mercado, un público para tu trabajo
Eso sí, cuando cobras un trabajo, tu cliente manda. Tu puedes aconsejar como profesional pero quien exige es el cliente. Ya no serán trabajos que elijas cuándo y cómo quieras: el producto que te guste fotografiar, esa amigo que se fiaba de tu criterio... Ahora todo eso ya ha cambiado.
Ahora puede que lo que te guste fotografiar no tenga mercado. Y, tal vez, el tipo de fotografía que te da dinero, pues no te guste. ¿Te apasiona la fotografía de moda y vives en una ciudad donde esa industria no está presente? Detalles que me plantee desde el día que empecé.
Siempre he separado aquello que me apasionaba y aquello que me daría dinero. Y mi mejor ejemplo es mi portfolio, que he tenido que adaptar para conseguir distintos trabajos que no eran del tipo con el que empecé en fotografía.
Manteniéndote firme en estas posturas poco a poco tendrás clientes que estén dispuestos a pagar. Y para otra ocasión os contaré cómo consigo cobrar intentando reducir el porcentaje de morosos al mínimo. Pero esa es otra historia.
Glocalización versus Globalización
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
- ¿Estamos preparados para la internacionalización de la fotografía?
- ¿Internet es la causa principal de ello?
- ¿El mercado local parece el refugio más seguro para un fotógrafo?
Tal vez salir a la arena de la competencia internacional es mucho más arriesgado que centrarse en competir a nivel local. Prueba de ello es que a través del globo los nichos de mercado se encuentran colmados de profesionales altamente especializados.
Algunos casos nos llevan a replantearnos todo esto. Por ejemplo, la venta de fotografía online, sometida a la ley de oferta y demanda de un mercado global. Imaginaos a un responsable editorial de una revista, cuyo principal interés es comprar la foto al mejor precio y mientras ésta reúna los requisitos adecuados da igual que el envío se haga desde Singapur o Canadá.
¿Qué
esfuerzo estás dispuesto a realizar para internacionalizar tu
trabajo? ¿O simplemente te centrarás en tu mercado local? Ese sitio en el que conoces con quién trabajas y cómo tienes que hacerlo. Qué precios existen y en
que tipo de áreas y acontecimientos se valora tu fotografía.
Un fotógrafo 2.0
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Tuvo cierto resultado y de ahí se me ofreció la oportunidad de escribir un blog. Entonces, tener un blog era de lo más alternativo. Incluso Facebook no era lo que es hoy y, básicamente, lo utilizaba para estar en contacto con mis amigos de fuera. Fue más adelante cuando descubrí su uso comercial. Hasta el punto que a día de hoy lo considero mi gran escaparate.
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| Felipe Passolas Adventure Image, Fan Page en Facebook |
Lo que nunca nos paramos a pensar es que Facebook no es gratis, y por añadidura todas las redes sociales. Cada vez que obtenemos algo gratis de la red, dejamos rastros, entregamos nuestra información, la cual será utilizada antes o después para fines comerciales. Es el precio que pagamos por recibir servicios gratis. ¿Cómo valoramos facilitar nuestros datos personales por obtener servicios? ¿Realmente como consumidor tenemos opción a decir que NO?
En mi faceta como fotógrafo profesional, me pregunto: a quién quiero vender, cómo es mi público, cómo me ven ellos y cómo ven mi trabajo. Y cada paso que publicamos en Facebook define de un modo u otro todas estas anteriores preguntas, como si de una tarjeta de visita se tratase. Si quieres que tu fotografía esté presente en Facebook se consciente de ello; ¿mezclas tu vida personal con la profesional? ¿eres muy activo? Puedes empezar por ahí.
Estar en la red tiene beneficios comerciales o puede perjudicarte, simplemente debes tener un plan y seguirlo. Eso lleva tiempo y trabajo.
¿Quiero ser fotógrafo?
Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.
Os cuento mi experiencia. Muchos de mis clientes se han reciclado en alumnos, que quieren aprender a hacer sus propias fotografías, invertir a corto/medio plazo en formación para ahorrar a largo plazo, acortando sus costes en fotografía publicitaria. Para mí eran pequeñas señales que llegaban de que la industria cambiaba.
Al margen del reciclaje por el salto en la industria pensé que era hora de analizar con más detenimiento las barreras que encontré al entrar en la industria. Y cómo fue de complicado. Este tipo de post, de hecho, no solían interesar al publico en general. Sin embargo, en los últimos meses me han llegado bastantes correos pidiéndome consejo sobre cómo meter la cabeza en el negocio de la fotografía. Aunque ellos no lo expresan así, esto se resume en la siguiente frase:
"¡Felipe ya sé de fotografía! ¿Cómo monto mi negocio?"
Una pregunta tan directa que siempre me lleva a la misma respuesta: "Una cosa es hacer fotografía y otra cosa muy distinta es hacer un negocio de ello". Ojo, que no quiero desanimar a nadie sino todo lo contrario. Creo firmemente que cuantos más participantes tenga una industria, más posibilidades tendrá de mutar, evolucionar y mejorar. Y no pretendo sonar duro, simplemente estos temas me apasionan y suelo ser muy claro y directo al expresarlos.
Primer consejo: no inviertas en aquello que no conozcas.
No hay que tener prisa por saltar a la arena del comercio de fotografía. Que el romanticismo no os ciegue. Hay tiempo, no hay que precipitarse y errar en el balance de expectativas y realidades. Paso a paso. Puedes empezar por responderte a algunas preguntas:
- ¿Qué puedo aportar a la industria: algo nuevo, más calidad o a mejor precio?
- ¿Existe ese nicho de mercado? ¿Qué precio se cobra por ese servicio?
- ¿Hay fotógrafos en mi pueblo o ciudad? ¿Son una importante competencia?
- ¿Cuánto tiempo o dinero puedo invertir en publicidad sin generar ingresos?
Al final es muy sencillo responder a todas estas preguntas, que bien podrían estar hechas por cualquier responsable de préstamos bancarios o similar. Por eso antes de nada, lo lógico sería idear un plan de empresa lo más completo posible. Adelántate pues.
Tiempo y esfuerzo. Estudio y dedicación. Tan sencillo como arduo. Piensa en cómo ser un gran fotógrafo y, a la vez, el mejor de los empresarios. Un gran fotógrafo que no sabe gestionar su negocio esta avocado al fracaso. Como en cualquier otra industria.

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